Tuesday, November 07, 2006

Ceder

Me senté a escribir, para intentar plasmar algo que no existe en el tiempo, algo que es tan minúsculo e invisible como un ácaro. El tiempo esta pasando y en mi vida no pasa nada extraordinario, todo es estático. Ceder ante cualquier situación se esta convirtiendo en mi estilo de vida. Las canas, aquel pelo blanco comienza a darme miedo, es que ya no estoy para juegos. Es o no es y no hay de otra. Eso es de un lado de la moneda.

Cuando me levanté, miré por la ventana, tomé la taza de café que reposaba en el escritorio de trabajo y una vez más me carcajeé del nombre tan cómico que tengo. Mirá que tengo apellido de cítrico y me da risa pensar en eso. Me imagino a miles de personas diciendome cítrico e imaginandome agrio. No soy nada gráfico. No soy perfecto y me aterra. Ya cuando eran cerca de las tres de una tarde pensé en irme y dejar todo, en aceptar la oferta. En vagar sin dirección, pero no esoty para juegos. Este es el contorno de la moneda.

Volví a sentarme, derramé un poco de café sobre el escritorio, ensucié mi pantalón. Me volví ausente, herrante... me desconecté porque no le encuentro sentido, no estoy para juegos. Y no es que no me guste jugar, es solo que el tiempo no perdona la vida. Suelo pensar que ya esta contada, fríamente calculada, sin excepción para exclamar un "quiero morir mañana". Vivo de una forma en la que no soporto estar solo, me enredo con una mil personas, termino con el brazo roto, con la mejilla roja, con un golpe en donde no se debe...

Y después de sentarme, de soñar, de imaginar, de pensar, de escribir, de teclear constantemente, de jugar sin sentido, de besar, de abrazar, de bostezar, de reír... termino por dormirme en la silla con la cabeza sobre el café derramado en el escritorio. Y eso solo es un momento de la pinche vida que siempre, aunque no se quiera, se tiene que vivir.